Es lo suyo, lo acertado. El juez Llarena ha decidido no acudir a Bélgica, tras la citación de un homólogo de los de allí, de la Justicia corrupta de aquel país. Por supuesto que hará muy bien quedándose en casa, aunque, por educación -la que no tienen los belgas, o la que les hace falta aprender- no les va a hacer un corte de manga y mandarlos por donde se comienzan los sacos; de todas formas, no es una obligación su presencia allí. Además, ya, por fin, parece que será el Estado español el que asuma la defensa del juez, más por salvar a España de ser Kazajistán que por el juez.
Datos personales
Traductor
Buscar en este blog
Mostrando entradas con la etiqueta Blas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Blas. Mostrar todas las entradas
martes, 28 de agosto de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)