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sábado, 10 de abril de 2021

La Patronal, en el limbo

ElPrepotente, efectivamente, tiene un grave problema, como los astronautas estadounidenses. La diferencia es que el problema de Sánchez se llama Ayuso, y es Madrid. Quiere lograr el poder en Madrid. Para él es más importante que el de la nación. Acaso porque la su Begoñita, su Pepito grillo, le está inoculando el virus constantemente, el virus machista. Porque Ayuso, Isabel, tiene nombre de mujer. Y ya saben estos de la izquierda predican mucho feminismo y  son más machistas que el macho alfa. Ya saben. Para sus propósitos, Sánchez no duda en mentir. Ya lo conocemos. Es un mentiroso compulsivo, y si fuera cierto que las mentiras agrandan la nariz ya no podría ni entrar en el Falcon. O sea que se habrían acabado las excursiones a cuenta ajena. 

Lo curioso del caso es que se recreaba en sus propias mentiras, acusando a la presidenta Ayuso de mentir sobre los datos del coronavirus en la comunidad madrileña. Él no aportaba ninguna fuente en la que apoyarse para demostrar su aserto. Al final, ha tenido que reconocer que no, que no tenía nada con lo que demostrar que Ayuso pudiera mentir. El miserable mentiroso, aliado de los comunistas, de los golpistas y de los asesinos etarras quiere hacer una entrada triunfal en Madrid, sea como sea, cuando el candidato es el páter Gabilondo, el lobo con piel de cordero. 

Sánchez sí que miente en las cifras de muertos y contagiados por el coronavirus. Lo hace desde el primer día; desde que ocultó a todo el país la gravedad de lo que se nos venía encima, porque quería que se celebraran las manifestaciones el 8M, que tantos contagios y muertes ocasionaron poco después. Sigue elPrepotente ocultando las cifras y no quiere reconocer, cuando ya lo hace el Instituto Nacional de Estadística (INE) que las de los fallecidos superan más de cien mil; más en concreto, 107.549. El año pasado 82.058 y el resto en lo que va de este. Del dicho al hecho va un trecho. Es una triste realidad que elPrepotente se niega a reconocer.

Por lo que respecta a los contagiados, la diferencia es abismal entre lo que se desprende de informes de instituciones como el INE y el Instituto de Salud Carlos III. Lo que nos quiere hacer creer el Gobierno socialcomunista: para Sánchez y su mamporrero elEnterrador Simón no llegan los infectados a ser ni tres millones y medio, cuando la realidad es otra muy distinta, con más de cuatro millones y medio, tendiendo ya hacia los cinco millones. Sánchez es un trolas, en esto y en todo; hasta en su tesis doctoral, que la copió y se la hizo como propia. Un trilero de mierda.

Pero fuera ya de esas historias para no dormir, lo que los españoles queremos es que nos vacunen, y que sea cuanto antes. A los que no se quieren poner la vacuna, a esos desleales e insolidarios ya se les pasará la factura. Pero, ahora, que nos inmunicen y que se dejen en paz de gilipolleces, que lo único que están haciendo es confundir al personal y querer -¡Por qué!- meternos el miedo en el cuerpo. No se dan cuenta de que ya no los cree nadie, al Gobierno socialcomunista, y que de poco consuelo nos sirve el que nos digan que nos van a llegar más vacunas, millones de vacunas. Lo que queremos es que estén ya aquí y que nos las pongan.

Pero, esta gentuza continúa pasando de los científicos y de los criterios científicos. Solo se fían del impresentable y analfabeto acientífico e inmoral elEnterrador, que ni sabe ni entiende de nada de todo esto y es otro mierda igual que los que lo apoyan. Háganle caso a Margarita del Val, por favor, a ella -una eminencia mundial- y a los que como ella saben de qué va todo esto. Los de elPrepotente y sus aliados que se limiten a cobrar sus suculentos sueldos, pero que no maten a los conciudadanos ni sean tan imbéciles como para creerse los pensamientos, impuros ellos, de laViceTres, la comunista, Yolanda Díaz, para quien el "comunismo es la democracia y la igualdad". Y en esta es en la que la patronal tenía puestas sus esperanzas.

miércoles, 13 de enero de 2021

Nos están dejando morir

Estamos perdiendo tiempo. Bueno, nos lo están perdiendo, y este tiempo en estas condiciones es oro tirado a la basura, que se traduce en salud desperdiciada. Cuando no en contagios, en muertes. Otros doscientos fallecidos y cerca de cuarenta mil contagiados, reminiscencias de las Navidades. Mientras el Instituto Nacional de Estadística (INE) vuelve a quedar en ridículo al Gobierno, a la Sanidad del ministrillo catalán Illa. Para el INE se han producido más de treinta mil muertes, que se dice bien, que se salen de las estadísticas y de las previsiones. Para ser claros y baratos: no son cincuenta mil los fallecidos por coronavirus en España, sino más de ochenta mil.

Porque, si no, de dónde se sacan los del INE treinta mil muertos más, que rompen con las cifras acumuladas históricas. Acaso, como diría elEnterrador Simón -quien, por cierto, continúa sin dimitir- proceden de un grave accidente multitudinario o de muchos accidentes producidos en los últimos días, donde se han visto implicadas muchas personas, tantas como treinta mil. Y oigan, se podrá escojonar y reír de nosotros, pero tontos no somos. Que lo sepa.

Aquí, si de cifras se trata, estas cantan por sí solas. El virus nos ha proporcionado más de dos millones de contagiados y más de ochenta mil fallecidos. Y que se dejen de leches y de historias y que actúen. Continuamos a paso de tortuga con las vacunaciones, cuando la esperanza estaba en que con éstas nos salvaríamos cientos y cientos de compatriotas. Pero, a lo que se ve, ni por esas. Continúan los nuevos contagios y el número de fallecidos también.

Todo esto es como una pesadilla aumentada. Continúan los contagios y mucha gente se muere, cuando tenemos en nuestras manos la preciada medicina. Es de pesadilla, sí, aunque resulta increíble que los políticos, en particular los socialcomunistas, no hayan aprendido nada de las anteriores olas del coronaviruas -de la primera a la tercera o a la cuarta- para espabilar y aplicar una logística en las vacunaciones. A este ritmo, nos vuelven a dar las campanadas en una Puerta del Sol sin público.

Si tenemos las vacunas y no avanzamos en su inoculación es por falta de personal sanitario o por falta de voluntad o ineptitud política. O ambas cosas a la vez. En la Comunidad de Madrid se ha llegado a un convenio con Cruz Roja para que esta ONG colabore en las vacunaciones. El Ejército ya se ha ofrecido también a colaborar, afirmando la ministra de Defensa que las Fuerzas Armadas tienen la suficiente logística para ello. También se ha ofrecido la sanidad privada para el mismo fin, y de manera gratuita. ¡Entonces a qué esperan los políticos y por qué nos hacen esperar a los demás! Incomprensible. Que no pongan como excusa el dinero.

Si bien es cierto que por el convenio de Madrid con la Cruz Roja esta ONG recibirá ochocientos mil euros, a qué coño esperan las demás comunidades para un convenio similar, cuando tan solo con los millones robados de los ERES de Andalucía y los que nos han choriceado a España los golpistas y los Pujjjoles se suman cientos y cientos de millones, de los de euros. ¡A qué espera el Gobierno socialcomunista para hacer lo mismo que Madrid o a dar su consentimiento al Ejército y a la sanidad privada! Resulta inadmisible, incomprensible, que sigamos a ritmo de tortuga cuando lo podríamos estar llevando a velocidad de crucero. Estamos desperdiciando tiempo y el tiempo -la lucha contra el tiempo- lo estamos tirando por la borda o a la basura, como prefieran, mientras continúan los fallecimientos y los contagios, de los que no estamos liberados ninguno. De todo ello, alguien tendrá que dar cuentas.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Sánchez condena a los madrileños

Así que, definitivamente, los compatriotas fallecidos a causa del coronavirus fueron hasta mayo 45.684. Es lo que se desprende del estudio del Instituto Nacional de Estadística (INE). Es decir que hace un año en esas mismas fechas era 18.557 menos, el número de muertos. Deducción lógica, el Gobierno socialcomunista nos ha ocultado cuántas personas fallecieron realmente, por una gestión catastrófica de la pandemia. Esos más de dieciocho mil muertos no son un desvío, como trata de justificar el ministrillo de Sanidad, Illa. Eso significa miles de ciudadanos menos y familias destrozadas. Con eso no se juega, ni con la muerte ni con el dolor y los sentimientos de las familias.

Cuando ya se sospechaba, de manera sobrada, que el Gobierno ocultaba las cifras, que nunca coincidían con el final que aportaba el INE, solo se le ocurrió al fantasma sinvergonzón de elEnterrador Simón bromear con los guarismos -broma macabra- afirmando que ese desfase entre una y otra cifras sería porque habría habido un accidente. Sí, un accidente con más de dieciocho mil muertos. ¡Mierda para él!

De todo ello también se deduce que, sin lugar a dudas, Sánchez ha mentido de manera descarada, como Illa, pese a que ambos se congratulaban de haber salvado la vida a cuatrocientos mil compatriotas. ¡El que no se consuela es porque no quiere! Pero si mal los del Gobierno, peor lo de elEnterrador, al que solo se le ocurre -a veces tiene ocurrencias, que mejor no desvelaba- achacar las dieciocho mil muertes a algún accidente. ¡Fíjense, curioso, y nosotros sin enterarnos!

Mientras tanto, Sánchez continúa tratando de arrinconar a Ayuso con todo el asunto de la pandemia. Ayuso, y los madrileños con Ayuso, lo han batido ya en varias ocasiones; pese a todo. Madrid continúa siendo la obsesión de Sánchez, elCaprichoso. Por tanto, de nuevo otra intentona de elPresi en su continuo intento de asalto a la capital del reino: ahora ya no serán trescientas mil dosis de vacunas las que recibirá la comunidad autónoma madrileña, como se había comprometido Sánchez. Madrid solo recibirá, en principio, un tercio de lo prometido, es decir cien mil vacunas para empezar. Desde luego, Sánchez quiere tomar Madrid al asalto, y, si no, condenar a los madrileños a la miseria. Los madrileños no deberían olvidar esta nueva afrenta de Sánchez.

Tras esta mentira del Gobierno en el número de fallecidos, mentira más que descubierta por el INE, continuamos a la espera de que Sánchez haga pública la relación de expertos -científicos y técnicos- que lo asesoraron y asesoran -eso decía- para la toma de decisiones en la pandemia, en la primera y segunda ola. Esperemos que no haya una tercera, o al menos que sea menos grave, atenuada por la vacuna, que se comenzará a poner en España a mediados de enero.

No por ello se termina la polémica sobre nuevas y continuas mentiras del Gobierno, centradas en esta ocasión en los ministros Marlaska y Calvé, con los traslados de los migrantes ilegales a la Península desde las islas Canarias. Son cientos los trasladados y luego dejados a su suerte, repartidos por varias ciudades del país. Las acusaciones del Sindicato Unificado de Policía (SUP), implicando al Gobierno en el "efecto llamada" y culpándolo de una posible inseguridad de salud pública continúa sin una respuesta razonable, lógica y clara del Gobierno, al que solo se le ocurre acusar de xenófobos a los policías. Pero, las acusaciones quedan sin respuesta. Otra menos, otra ocultación. Y a ver cómo resuelve la ministra de Exteriores, laSor, el conflicto del Sahara, ahora que los EE.UU. aseguran que es terreno marroquí, mientras que Marruecos ha hecho las paces con Israel. Ahí está el payaso comunista, que los deslíe.



martes, 10 de noviembre de 2020

Ciao, a elEnterrador

Bueno, que es que parece que lo de la vacuna de Pfizer promete. No solo esa, sino que hay otras tres o cuatro que pueden llegar a buen destino. Da igual unas que otras, siempre que sean efectivas y no tengan efectos secundarios, al menos graves o complicados. Como resulte ser verdadero que a primeros del año que viene se puedan utilizar, menuda faena para elEnterrador Simón. Ya saben que una de sus tontas, estúpidas y macabras bromas se refería a esta posibilidad y se preguntaba el pseudocientífico que de qué íbamos a hablar una vez que se acabara esto. Él no sé, pero los demás tenemos muchas cosas que comentar, entre ellas la gestión política de la pandemia.

Será maravilloso cuando ya no tengamos que escuchar día tras día, tarde tras tarde, al ministrillo Illa y a elEnterrador. Nos habremos quitado de encima dos pesadillas: el virus y las disquisiciones de estos dos apocalípticos, que es lo que parecen unos apocalípticos. Hablaremos también de cómo el Gobierno se aprovechó del confinamiento y, además, nos quiso engañar -y volver a colarnos decretos- durante la segunda ola. Sobre todo, en querer salir airoso Sánchez como el que había vencido a los bichos y salvado a cuatrocientos mil compatriotas. Pero, también, de ocultar el número de españoles fallecidos y contagiados.

Que no nos vengan contando historietas. Ya vamos para el camino de vuelta. Los datos del Instituto Nacional de Estadística, el INE, superan en cientos de miles los fallecidos que nos da el ministrillo Illa. Hasta las empresas funerarias aproximan el número de fallecidos a los setenta mil, cuando para el Gobierno socialcomunista el virus ha acabado con la vida de poco más de treinta mil compatriotas, que no es poco. Esta cifra se incrementa con la facilitada esta misma tarde por elEnterrador: 411 muertos en menos de un día, lo que supone el mayor número de fallecidos en lo que va de la denominada segunda ola. Afortunadamente ha descendido el número de contagiados que desde hace días superaba los veinte mil diarios. Esta tarde elEnterrador facilitaba la cifra de diecisiete mil, que, igualmente, se dice pronto.

La noticia de las vacunas le está salvando el culo al Gobierno socialcomunista, que ya alardea de que, junto con los demás países de la Unión Europea, es la vacuna que ha comprado España. Confiemos en que no se frustre luego la adquisición, como sucedió con los respiradores, mascarillas y material para la seguridad de los sanitarios, allá por marzo y abril. La confianza nos la da que es la Unión Europea la que está por medio, porque, si no, cualquiera se vuelve a fiar de estos gañanes.

No obstante, la vida continúa. Y a medida que pasan las horas nos vamos enterando de los pormenores del viaje del Rey, Felipe VI, a Bolivia, acompañado por elViceDos del Gobierno, el payaso comunista, y no al revés como decían los presentadores de la televisión pública. ¡Vergonzoso! Y sigo insistiendo en que el podemita debería colocarse una pelota roja en la nariz. Lo bordaría. Daba grima verlo. ¡Menuda pinta! Si es por traje, coñe, que no llore, que en él cabían dos como el propio ViceDos. Si es que de donde no hay no se puede sacar. Ni sabe estar, ni se espera que aprenda. No da para más.

Eso sí, como mal educado que es -por no decir, si es lo que esperaban los que vigilan las redes, un verdadero sinvergüenza- aprovechó el viaje a Bolivia para realizar maniobras particulares. Ya digo: no sabe estar. Pidió a los bolivianos podemitas que paralizaran y pusieran piedras en el camino a las investigaciones de los dineros que hayan podido salir de allí para el partido o los dineros que pudieran llegar a allí, desde aquí. Muy feas acciones las del payaso comunista, en un viaje oficial del Rey, al que pretende derrocar. Muy feo todo ello.

martes, 27 de octubre de 2020

Perdón, no lo volveremos a hacer

Que no está el horno para bollos es más que evidente. Pero, que encima nos vengan a choricear estos que nos exigen respeto y solidaridad para luchar contra la pandemia, no se puede aguantar. Oigan. que se nos están muriendo familiares, amigos, vecinos o cuando no, se contagian a cientos, a miles, para que nos vengan con fiestas, en las que se saltan todos los protocolos sin pudor alguno. Hasta ciento cincuenta invitados asistieron a la "fiestuqui" del quinto aniversario del diario digital El Español, que dirige Pedro J. Pues bien, en la fiesta estuvieron presentes representantes de casi todo el espectro político, menos de Vox y los podemitas. Estos últimos porque no soportan al que fuera director de El Mundo.

En la fiesta se pasó de todas las normas de obligado cumplimiento por parte de todo ciudadano: ciento cincuenta asistentes, cuando solo se permite la reunión de seis personas como máximo, muchos de ellos sin mascarilla y sin respeto absoluto por la distancia mínima de seguridad. Es de suponer que todos se habrían duchado o, al menos, se habrían lavado las manos, empezando por el ministrillo de Sanidad, Illa, y otros tres ministros de laPesoé: Juan Carlos Campo, de Justicia; Margarita Robles, de Defensa y Rodríguez Uribes, de Cultura. También estaban presentes el líder de la oposición, el pepero Pablo Casado y la de los Ciudadanos, Inés Arrimadas; el alcalde de Madrid y portavoz de laPepé, Martínez Almeida; Begoña Villacís, la ciudadana, vicealcaldesa de Madrid; el presidente de Castilla-LaMancha, el socialista García Page; y cómo no, la socialista "fiscala" General de Estado, Dolores Delgado.

Estos, y muchos más, se dieron cita -o los citó, más bien, Pedro J.- para un rato de asueto y desobediencia conjunta indebida, cuando, ya digo, tenemos un país, el quinto en el mundo, con cientos de miles de fallecidos -más de 50.000, según la última estadística del INE- y superamos con creces el millón de contagios: este fin de semana 52.000 y 18.000 hoy. Si se infringieron las normas de lucha contra la pandemia, ahí están, bien identificados, los asistentes. A una infracción, una reacción, y multas al canto. Y qué menos que un perdón, no lo volveremos a hacer. En cualquier caso, no basta con ser la mujer del César, sino parecerlo. A pocas palabras, se entiende perfectamente.

Miren, de esta se salva el payaso comunista, que, ya ven, esta mañana se vistió de "luces" para presentarnos los Presupuestos de la Masacre. Aunque daba pena verlo, con su nido de pájaro en la cabeza, corbata y una chaqueta, que seguro que se la prestó su padre, que "calza" al menos dos tallas más que él. Solo le faltó la pelotita roja en la nariz. De payaso lo tiene todo; del sentido de la estética, ni flores. Ahora que de la decencia tampoco mucho. Ya tiene otra querellla planteada en los juzgados, nada más y nada menos que del excomisario Villarejo, por denuncia falsa. Otra más al canto. 

El que parece que se salva, o eso pretende al menos la Fiscalía -entre paréntesis, oigan, que es que ya nadie se fía del fiscal Navajas, el vejete de los fiscales-, que quiere que el Supremo rechace la denuncia por prevaricación contra el ministro de los Transportes y secretario de Organización de laPesoé, Ávalos. Es que nos quiere hacer creer que la viceministra de Maduro, la dulce Delcy, no pisó suelo español. Claro, luego dirá la fiscalía que ni tan siquiera su avión aterrizó en Barajas y que Ávalos no se reunió con ella, de lo que se desprende que no hay cuarenta maletas desaparecidas.

De verdad, que no estamos para fiestas y mucho menos para imbecilidades. Aunque pretenda el payaso comunista imponer la censura en cualquier medio, para que nadie hable mal del Gobierno socialcomunista. Pues, ya puede empezar con el opositor a Maduro, su ídolo venezolano. Leopoldo López - a quien Sánchez ha recibido en la sede socialista de Ferraz y no en La Moncloa, para que no le parezca mal a su socio de gobierno y al dictador Maduro- le ha dicho bien claro que "quien no vea a Maduro como un dictador, que revise su idea de democracia". Y, como se ha puesto de moda, decir lo siguiente: ahí me quedo, que hay que hablar de la huelga -todo un éxito- de los médicos.


domingo, 21 de junio de 2020

La casa del no

Resulta que sabemos cuántas personas se saltaron el confinamiento -entre ellas, elVicedos comunista y Rajoy-, a cuántas se han multado y la cuantía de las sanciones, población a población, barrio a barrio, carretera a carretera, y cuántas mujeres durante el tiempo del confinamiento fueron víctimas de agresiones machistas. Todo eso lo sabemos con pelos y señales, pero desconocemos las cifras reales, el número de compatriotas fallecidos a cuenta del coronavirus. El presidente Sánchez se despidió en su último "Aló" hasta la próxima, diciendo que lo había hecho muy bien y muy mal los de laPepé de Casado.