Vaya, vaya, digo,
el lunes que nos ha traído el puente, y el huracán Leslie, que ni fue huracán ni fue nada, que días peores los hemos
tenido sin que la AEMET se molestara
tan siquiera en avisar y nos cogieron a todos con los pantalones “bajaos”. Así
que como tanto bombo y platillo le dieron a Leslie, hasta el “el hombre bajito y cabreado” de Bruselas estaba celoso. No admite ni
que un huracán le quite protagonismo, aunque sea por un día. Equivocado está
por que cada día la gente se olvida más de él, y esa es su gran pesadilla, el
caer en el olvido. Si es que cada vez se le hace menos caso. Esta es una
excepción.
Datos personales
Traductor
Buscar en este blog
Mostrando entradas con la etiqueta Puchi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Puchi. Mostrar todas las entradas
lunes, 15 de octubre de 2018
viernes, 2 de febrero de 2018
El florero, en la Casa de la Pradera
Para
que nos entendamos, mientras que por poner un ejemplo, Castilla y León – paupérrima Comunidad-
concluía su gestión sin déficit, la Cataluña
golpista se engullía cincuenta y tres mil millones de los de euro. Es ahora
cuando un juez de los de Instrucción
de Barcelona ha tenido que reclamar
a los ministerios de Economía y Hacienda que ordenen una auditoria,
pero de las de verdad, auténtica, para averiguar cuantos de esos miles de euros
se desviaron para el Golpe.
jueves, 1 de febrero de 2018
ElPuchi y el peue Nicolás, enfermedahdes paralelas
Pequeño Nicolás, qué machote! Por donde quiera que va memoria "graciosa" que queda de él. A las más altas instancias del Estado ha su cabeza bido y las cantarillas más profundas ha descendido. ¡Menudo historial! Sin haber cumplido aún los veintitrés. Más de uno piensa en él: policías, jhueces, empresarios y políticos, pendientes de nuevo de él, y nosotros también.
La vuelta del Pequeño gran Nicolás ya trae de cabeza a juzgadores, defensores y acusadores. A loa jueces, con tanta causa les entran cefaleas de tan sólo oir su nombre. Los fiscales y acusadores, impotentes poraue no pueden con el chico. Y los defensores "dabute", que cobrar, lo que se dice de la pasta, ni un duro, pero chupar cámara a todas horas y en todas las cadenas, que el joven está a tres velas, que se sepa. ¡Grande el pequeño!
De este juicio se libró, y con él pretende lo propio con el rosario que le espera y el "calvario", que le tienen " preparao". Dice que está "pirao", que se le ve a todas luces y que el que no se lo crea que demuestre lo contrario. Y en esas estamos.
Pena, penita, pena que los del The Times no conocieran a nuestoro peque gran hombre, porque difícil lo inan a tener para su denición. Poraue es muy fácil el tópicazo; ya saben, lo de impuntuales, maleducados y desagradecidos. Ya los queríamos ver ante nuestro gran Nicolás.
Quien no lo pierde de vista es elPuchi. Desde Bruselas, o donde quiera que se encuentre, está siguiendo de cerca la evolución de la enfermedad de Nico -el nuestro, no el de los podemitas de Venezuela-, que, miren por dónde, puede ser el fin de todos sus males.
Unos trastornos psiquiátricos no se tienen todos los días, y sobre todo cuando máse necestan.
De momento, el Pequeño Nicolás ya se ha librado de un juicio que le plantean los servicios secretos (CNI) y pretende que lo declaren inimputable -¡puff!- y librarse, ya digo, de lo que se le viene encima. Acaso elPuchi vea una salida para lo suyo, y pfobablemente sin necesidad de disimular.
La vuelta del Pequeño gran Nicolás ya trae de cabeza a juzgadores, defensores y acusadores. A loa jueces, con tanta causa les entran cefaleas de tan sólo oir su nombre. Los fiscales y acusadores, impotentes poraue no pueden con el chico. Y los defensores "dabute", que cobrar, lo que se dice de la pasta, ni un duro, pero chupar cámara a todas horas y en todas las cadenas, que el joven está a tres velas, que se sepa. ¡Grande el pequeño!
De este juicio se libró, y con él pretende lo propio con el rosario que le espera y el "calvario", que le tienen " preparao". Dice que está "pirao", que se le ve a todas luces y que el que no se lo crea que demuestre lo contrario. Y en esas estamos.
Pena, penita, pena que los del The Times no conocieran a nuestoro peque gran hombre, porque difícil lo inan a tener para su denición. Poraue es muy fácil el tópicazo; ya saben, lo de impuntuales, maleducados y desagradecidos. Ya los queríamos ver ante nuestro gran Nicolás.
Quien no lo pierde de vista es elPuchi. Desde Bruselas, o donde quiera que se encuentre, está siguiendo de cerca la evolución de la enfermedad de Nico -el nuestro, no el de los podemitas de Venezuela-, que, miren por dónde, puede ser el fin de todos sus males.
Unos trastornos psiquiátricos no se tienen todos los días, y sobre todo cuando máse necestan.
De momento, el Pequeño Nicolás ya se ha librado de un juicio que le plantean los servicios secretos (CNI) y pretende que lo declaren inimputable -¡puff!- y librarse, ya digo, de lo que se le viene encima. Acaso elPuchi vea una salida para lo suyo, y pfobablemente sin necesidad de disimular.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
Puchi ya no está
Parece ser, a lo que se ve, que a partir de ahora vamos a tener que contar con un tal Pablo para saber de elPuchi. Pablo es el abogado que el expresidente de la República catalana ha contratado para su asesoramiento y defensa. Pablo ha sido el defensor de muchos etarras, a quienes ha conseguido no ser extraditados a España. Pablo es ahora, ya digo, el abogado de elPuchi, del hijo pastelero, que quiso ser rey en una república y terminó siendo -se le supone- un prófugo de la Justicia española en la capital de Europa, si es que todavía continúa allí. Se acabó la peli, la realidad se impone. Hasta llegar a aquí, por el camino, ha dejado caos, traición, odio, ridículo y lo que es peor, un desengaño amargo en todos los que confiaron en él, que no sabían que era un don nadie, un cobarde.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)