Los de quiénes coño son esos se les han atragantado a los Pujjjol Ferrusola. Los de la UDEF se les han clavado como una espinita en el corazón; vamos, que se les han colgado de sus partes como moscas cojoneras. Ya les han llegado hasta los años noventa, con más de setenta millones en el bolsillo. Pingües beneficios emanados de las bolsas de basura, que nadie sabe de dónde vinieron, pero sí a dónde fueron a parar. La "banda criminal" familiar cogía el dinero, pero no corría; como las pilas, querían más y más y más. No había agotamiento. Eran como máquinas tragaperras.
Datos personales
Traductor
Buscar en este blog
Mostrando entradas con la etiqueta setenta millones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta setenta millones. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de mayo de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)