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lunes, 27 de abril de 2020

La resaca, dentro de tres semanas

Era el que nos faltaba para abroncar a los demás. ElEnterrador, Simón, o elTíoelsaco, como ya lo conocen los niños. Se permite semejante impresentable reñir a los papás, a todos aquellos que se pasaron cinco pueblos en y con la salida de los peques. Les dice Simón que esto es muy serio y que hay que tomárselo como tal. ¡Vamos, que tenga que ser él el que se lo diga! ¡Mecagüen! Cuando por su culpa y la de los políticos que nos gobiernan, su cachondeo insufrible antes del 8M, han muerto muchos miles de españoles. Y tiene la cara dura de seguir apareciendo todos los días en la televisión.

domingo, 26 de abril de 2020

Algunos padres miserables

Que sí, hombre, que, como decíamos ayer, estamos hartos de estar hartos. El alivio que se preveía hoy para los niños, y vistas las imágenes que nos mostraban los medios de comunicación, en vez de optimismo para un futuro desenjaule de todos se ha tornado en preocupación. Todo gracias al comportamiento de muchos padres indecentes, que han aprovechado la ocasión para las relaciones públicas; unos padres a los que solo les han faltado las terrazas de los bares, mientras se han despreocupado por completo por lo que hacían sus hijos. A ver en qué confluye el 26 de mayo y siguientes.

sábado, 25 de abril de 2020

Hartos ya de estar hartos

Bueno, bueno, bueno, que parece que esto ya está hecho. Que a partir del 2 de mayo podremos o podrá  salir a la calle la gente que quiera hacer deporte y los mayores acompañados. Aunque todavía no se sabe bien, porque, como siempre, el Gobierno va a salto de mata. Anuncia las cosas -como hizo con lo de la salida de los niños- y, luego, a pegarse entre los ministros y a improvisar, incluso se les olvidó poner en el BOE que el alivio de los peques era el domingo, o sea mañana. Por eso, habrá que esperar a ver cómo planifican el segundo aliviadero o desenjaule. Que se las trae.

viernes, 24 de abril de 2020

En espera del tiempo del desenjaule

Es más que evidente: para estos socialcomunistas, cuanto peor, mejor. No son inteligentes, no; quizá tampoco listillos; acaso pillos o, a lo sumo, como Lázaro, el de Tormes, pero sin gracia. Ha dado orden a la Guardia Civil el ministro de los Interiores, Marlaska, de que sus expertos rastreen la red para pillar a los de los infundios y odiadores y, a la vez que el Pisuerga pasa por allí, a los que critican al Gobierno, para empurarlos, que eso es lo que más le importa. Ha promovido el ministro -que es juez, Santo Dios! la autocensura, ha querido meter en el cuerpo del personal el miedo a la Guardia Civil, lo que es más que suficiente para que el general Santiago dimita de todos sus cargos: ¡antes muerto que "sensillo"! Es un decir, por un por si acaso.

jueves, 23 de abril de 2020

Delincuentes del odio

Tampoco tienen que molestarse tanto los rastreadores del ministro Marlaska para toparse con profesionales del odio. Ni tan siquiera hace falta que rastreen las redes sociales. Los tienen ahí, en primera fila, en todas las televisiones: elViceDos de Sánchez, el portavoz comunista en el Congreso, Echenique, y un bocazas de presentador en la televisión pública vasca. Ahí los tiene, el ministro Marlaska. ¡Báilelos, señor ministro, que, al fin y al cabo, algo le afecta, por lo de juez, digo! Además, si cabe, hay otro delito como es el considerar tontos a los niños españoles.

miércoles, 22 de abril de 2020

Sánchez, solo y haciéndose el mártir

Por fin, hombre, por fin, los muertos por el coronavirus, más de veinte mil oficialmente -probablemente cerca de los cuarenta mil- estuvieron presentes en el Congreso de los Diputados. No fue gracias al presidente del Gobierno Sánchez, ni de la socialista Maricheli -presidenta de la Cámara Baja-, sino gracias a una "imposición" del jefe de la oposición, el pepero Pablo Casado. Los diputados asistentes a la sesión guardaron un minuto de silencio por todos a los que  les llevó la vida el maldito virus. Estos actos dignifican a los muertos, pero cabrean a los socialcomunistas, que, tras encerrarnos en casa, nos ocultan la realidad de lo que se mueve por ahí.

martes, 21 de abril de 2020

"No vos paséis"

Oigan, que estos tipos del Gobierno de España no dan una al derechas,y no porque sean de la izquierda y de la extrema izquierda, sino porque son unos incapaces. Cuando padres e hijos, principalmente los segundos, se las daban tan felices porque iban a poder darse un paseíto, llegan ellos, los del Gobierno, insisto, y lo chafan todo. No son capaces de dar una alegría a la ciudadanía ni por equivocación. Parece como que llevan el demonio metido en el cuerpo, a fuer de que esto no pueda parecer un delito de odio y los rastreadores de las redes sociales, si así fuere, no lo descubran.

lunes, 20 de abril de 2020

La mafia se instala en La Moncloa

Manda huevos, pero no de los de las gallinas. Huevos de huevos. A estas alturas del confinamiento, cuando ya estamos más que hartos de estar más que hartos -pero aguantando-, cuando nos están ocultando el número de fallecidos, de muertos, si lo prefieren, por el coronavirus, que se elevan oficiosamente a más de treinta y cinco mil, cuando nos ocultan a los más de doscientos mil contagiados, cuando nos ocultan el drama y las tragedias de miles y miles de familias, como si aquí no hubiera pasado nada, se nos mete en casa elEnterrador.

domingo, 19 de abril de 2020

De los bulos y trolas del Gobierno, al General Santiago

Vamos a ver, y que quede claro como ejemplo, lo que es un bulo, que pueda ser considerado delito, para que luego no se lleve nadie a engaño, cuando los agentes del orden rastreadores de redes sociales lo localicen. Un bulo de gran peligrosidad -por tanto grave delito- es que alguien difunda por las redes sociales que ya hay vacuna contra el coronavirus y que, por cuestiones diversas, principalmente comerciales, no quieren las autoridades aplicarla; bulo es también el que alguien comunique a través de las redes que hay un producto equis con el que se puede curar el coronavirus.

sábado, 18 de abril de 2020

Los prolegómenos del Ramadán

Tal cual se lo digo, oigan, que una vez oído el discurso de Sánchez en su !Aló, presidente! -que maldita sea la gracia, se está convirtiendo en algo habitual, como si no tuviéramos suficiente con soportar el confinamiento- dan ganas de salir a la calle corriendo, pero, que sí, sin demora. Es que resulta que como aquí no hubiera pasado nada, y lo que queda para salir del túnel -no de la imbecilidad de la desescalada-, que ya está "chupao". Nada, que nuevo confinamiento hasta el nueve de mayo -día del Cristo de Morales- y los peques a "volar" a partir del 27 de abril, ahí a la vuelta de la esquina.